Paleontología

El primer Elasmosaurio encontrado en Algarrobo (Luis Landbeck, 1862)

Visitando hoy la playa fosil de Algarrobo donde en 1862 Luis Landbeck encontró los primeros restos en este lugar de un Elasmosaurio

En la actualidad, se ha dado el caso de personas que sin ninguna formación académica ni experiencia profesional ninguna, circulan por la playa fósil de Algarrobo, y al ver alguno de los cientos de fósiles expuestos, creen que estan haciendo un gran “descubrimiento científico”, y efectivamente, si la naturaleza, via erosión eólica, marina, o cualquier otra circunstancia, deja al descubierto evidencia fósil no conocida, cualquier persona que circunstancialmente vaya pasando por el lugar, es potencialmente “su descubridor”, pero eso no le da derecho alguno a apropiarse de lo que por su condición de “Monumento Nacional” (art. 21 ley de Monumentos Nacionales, Nª 17.288, que textualmente señala:

Artículo 21.°- Por el solo ministerio de la ley, son Monumentos Arqueológicos de propiedad del Estado los lugares, ruinas, y yacimientos y piezas antropo-arqueológicas que existan sobre o bajo la superficie del territorio nacional.

Para los efectos de la presente ley quedan comprendidas también las piezas paleontológicas y los lugares donde se hallaren.

Se entenderá por pieza paleontológica todo ser orgánico fosilizado conservado a través de los tiempos geológicos formando parte de rocas sedimentarias.

Se entenderá por yacimiento paleontológico o paleoantropológico todo lugar donde existan restos de fauna o flora fósiles y restos humanos o de la industria humana, de épocas geológicas pretéritas.

Dicho esto, es necesario y conveniente recordar a toda persona que por casualidad, o cualquier otro azar de la vida, “descubrió” un fósil -ya sea de Elasmosaurio o cualquier otra especie-, que el reconocido cientìficamente como “descubridor”, del Elasmosaurus de Algarrobo, fue Christian Ludwig (Luis) Landbeck, destacado ornitólogo, naturalista y naturalizado chileno de origen alemán que realizó invaluables aportes a la ciencia y la paleontología de Chile durante la segunda mitad del siglo XIX.

En 1862, Luis Landbeck realizaba exploraciones en el litoral central cuando identificó una formación geológica única en la costa de Algarrobo, hoy conocida de forma científica como la “Playa Fósil”.

  • El hallazgo original: Landbeck desenterró 23 vértebras petrificadas incrustadas en los bloques de roca de la costa. En un inicio, sospechó correctamente que se trataba de un reptil marino extinto (un plesiosaurio).
  • El estudio de Philippi: Los restos fueron trasladados y resguardados en el Museo Nacional de Historia Natural. Años más tarde, en 1887, Rodolfo Amando Philippi los estudió formalmente y determinó que pertenecían de forma específica a la familia de los elasmosaurios.
  • ¿Qué era esta criatura?: Los elasmosaurios eran gigantescos reptiles marinos que convivieron con los dinosaurios durante el Período Cretácico Superior, hace unos 70 millones de años. Poseían cuerpos hidrodinámicos, cuatro aletas propulsoras y un característico cuello extremadamente largo que podía llegar a medir la mitad de la extensión total del animal (alcanzando hasta 14 metros de largo en algunas especies).
  • Trascendencia actual: El descubrimiento pionero de Landbeck demostró que Algarrobo es un sitio fosilífero de relevancia internacional. De hecho, expediciones científicas lideradas por la Red Paleontológica de la Universidad de Chile continúan recuperando en esa misma playa nuevos esqueletos de elasmosaurios increíblemente bien conservados.

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